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Patas de Elefante

   Todos (al menos en foto) hemos visto como son las patas de los elefantes. Casi uniformes de arriba abajo, llenas de rollos de piel, gruesas, sin notoriedad prominente en las rodillas o tobillos; la piel de lo que nosotros llamamos tobillo, cae encima de su planta de pie. Por otro lado, imagina las patas de una yegua, esbeltas, caderas musculosas, articulaciones definidas y al galopar dejan atónitos a todo el que las mira. Y al final tenemos a la garza, solo hueso y piel pero pura elegancia.

Ahora, imagínense que un hombre compara sus piernas con la de alguno de estos tres hermosos animales, cada cual en su estilo. ¿Con cuál te gustaría que te compararan?

¡Puedo imaginarlas perfectamente! “Yo prefiero que me comparen con la yegua, pues son elegancia y fortaleza pura” o, “Yo con una garza, son estilizadas, flacas así como las modelos de pasarela”. Están las que morirían por una piernas gorditas como elefante y están las que entienden que es una ofensa comparar con un animal a cualquier ser humano. Por mi parte, creo que es un insulto a los animales, compararlos con los humanos (pero esto es otro tema).

Pues les cuento, que el mismo amigo de “You are procrastinating” un día me dijo: “si sigues así vas a parecer que tienes elefantitis”. Ya se imaginarán mi cara de “WTF” nuevamente. Demás está decir que el tal amigo está más desaparecido que el elefante de Houdini (y yo me convertí en su Houdini).

Houdini en uno de sus actos más famosos.

Ya quisiera yo estar en el peso que me encontraba en aquella edad;122 libritas 😥 . Y si vieran lo pasado de peso que estaba él, dirían que es un tremendo atrevido. Este simple comentario logró que por un tiempo yo sintiera el deseo de “picármelas”, hacerles cirugía plástica, compre wraps adelgazantes, todo por tener las piernas flacas de JLo, hasta que un buen día dije: “¿Cómo es posible que yo haya permitido tal estupidez? Toda mi vida mis piernas han sido uno de mis más codiciado atributos y yo últimamente quejándome de ellas”. Pues hoy día, 15 libras más, tengo que decir que he logrado erradicar este complejo de mi vida y he aprendido a amar mi cuerpo con sus defectos y virtudes.

¿Qué quiero lograr con esta publicación? Motivar a otras mujeres a amar su cuerpo, a aceptarlo, cuidarlo y venerarlo. Y a no permitir que nada ni nadie (sea quien sea) les haga sentir lo contrario.

4 lecciones que aprendí de esta anécdota y que quisiera que otras aprendieran sin pasar por ella:

1. Tu cuerpo es un santuario y ninguno como el tuyo: hoy día vivimos en la búsqueda de la perfección física. Las modelos, las actrices, el photoshop, los fotógrafos, los estilistas, las extensiones, las cirugías, en fin, todo allá fuera grita PERFECCIÓN. Nos deprimimos y lloramos deseando lucir como Sofía Vergara y no nos detenemos a analizar la realidad detrás del lente. TODAS las modelos, actrices y reinas de belleza utilizan cientos de trucos para lucir como lucen en sus fotos y pasarela. El photoshop y los filtros borran cualquier imperfección, afinan cinturas, agrandan nalgas, estiran piernas. ¡El maquillaje! Todo lo que se puede lograr con el maquillaje. ¡Cuidado hombres cuando conocen a una mujer a la luz de la discoteca y con 10 libras de maquillaje! Con esto no estoy diciendo que seamos conformistas, solo les reto a sacar partido a sus atributos y a tomar acción en cuanto a su cuerpo, sin obsesionarse. Empoderate y se feliz, todas somos únicas. Protege tu cuerpo, mímalo y se agradecida con él. Analiza todas las cosas que haces y que parte de tu cuerpo utilizas para hacerlo. Darás gracias mil veces al día.

Sofia Vergara sin maquillaje, podrá ser guapa pero muy alejado de lo que se ve en las revistas.

2. No te quejes: ¿Quieres bajar de peso? Aguanta el pico y come saludable y balanceado. ¿Quieres tener abdominales marcados? Haz ejercicios. ¿Quieres eliminar manchas? Ponte las cremas todos los días. Existen tantas cosas que puedes hacer, pero quejándote no lograrás nada. Y si al final, de dar lo mejor de ti, entiendes que un retoque te hará sentir emocionalmente mejor, pues acude al mejor cirujano (investiga por favor, no te metas en un matadero) e invierte en mejorar tu autoestima. Mi consejo es que no cambies tu esencia. Una cosa es hacerse un retoque y otra cambiar por completo tus facciones naturales. Si quieres consejos de como conseguir el mejor cirujano, escríbeme un comentario con tu email y me comunico contigo en privado.

3. No permitas faltas de respeto, ni humillaciones: ni tu familia, ni amigos, ni pareja, ni las revistas. No permitas que nadie determine como debes lucir, ni critique negativamente tus atributos. Hay muchos factores por los cuales la gente tiende a criticar a otros: inseguridad, depresión, mala costumbre, envidia, porque te quieren vender algo y si sigo, no termino. Analiza quien te está hablando y en vez de enojarte o sentirte mal, entiende que esa persona tiene su pasado y situaciones actuales que la llevaron a ser tan “mala vibra”. Si la persona no aporta nada positivo a tu vida, elimínala. A veces hasta una amiga querida puede caer en esta mala actitud y no es porque no te quiera, posiblemente tuvo un mal día. Y si es una pareja, a volvar pinchoncito. Un hombre que no te vea como una diosa (aunque tengas mil defectos) no te merece; y viceversa, esto aplica en ambas direcciones.

4. Respeta las condiciones médicas y los animales: me parece una total falta de respeto utilizar enfermedades con el fin de humillar a otro. No solo es una humillación a la persona saludable, si no un derroche de falta de valores, de insensibilidad y humillación a quien pueda padecer de la enfermedad en cuestión. Esto me recuerda al comentario reciente de Sonia Valentín y el autismo. Por otro lado, también es insultante hacia los animales utilizarlos para burlarse de otros, como si sus atributos fueran desperfectos. En este caso, estamos desvalorizando la creación y sus maravillas (siii, soy una animal lover).


Este elefantito, orgullosa de sus piernas, seguirá trabajando para que luzcan siempre saludables, he decidido amarme, cuidarme y, sin obsesionarme, trabajar para que se estén en forma, pero ya no sueño con “patas de garza”.

Al final no importa como sean tus piernas, o todo tu cuerpo, lo importante es amarlo y cuidarlo. Y tu, ¿te atreves a liberarte de los prototipos de belleza? ¿a amar tus caderas, tus brazos, tus cachetes o cualquier parte del cuerpo que según los medios no lucen bien? Te invito a convertirte en una Belleza Tropical: una mujer que, a parte de vivir en el trópico, es segura de si misma, luchadora, fuerte y llena de muchas cualidades. Elimina lo negativo de tu vida y disfruta desde tu alma, hacia el universo. Una belleza tropical, es mucho más que belleza física y ¿sabes por qué?

Porque no es fácil vivir en trópico.

5 comentarios

  1. Pero esas piernas de la foto son hermosas, quisiera yo terneras asi, pues las mías parecen de Garza 😊, muchos se burlan de ellas pero no me acomplejo uso cualquier ropa, pues a quien no le guste mis piernas pues le aconsejo que no la miren

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